sábado, 1 de enero de 2011

CONTAMINACIÓN POR FERTILIZANTES: "Un serio problema ambiental"

Dibujo adoptado de http://www.madrimasd.org/blogs/universo

Ing. M.Sc. Fernando S. Gonzáles Huiman

La contaminación por fertilizantes se produce cuando éstos se utilizan en mayor cantidad de la que pueden absorber los cultivos, o cuando se eliminan por acción del agua o del viento de la superficie del suelo antes de que puedan ser absorbidos. Los excesos de nitrógeno y fosfatos pueden infiltrarse en las aguas subterráneas o ser arrastrados a cursos de agua. Esta sobrecarga de nutrientes provoca la eutrofización de lagos, embalses y estanques y da lugar a una explosión de algas que suprimen otras plantas y animales acuáticos. Los métodos agrícolas, forestales y pesqueros y su alcance son las principales causas de la pérdida de biodiversidad del mundo. Los costos externos globales de los tres sectores pueden ser considerables.

La producción agropecuaria tiene unos profundos efectos en el medio ambiente en conjunto. Son la principal fuente de contaminación del agua por nitratos, fosfatos y plaguicidas. También son la mayor fuente antropogénica de gases responsables del efecto invernadero, metano y óxido nitroso, y contribuyen en gran medida a otros tipos de contaminación del aire y del agua.

La agricultura afecta también a la base de su propio futuro a través de la degradación de la tierra, la salinización, el exceso de extracción de agua y la reducción de la diversidad genética agropecuaria. Sin embargo, las consecuencias a largo plazo de estos procesos son difíciles de cuantificar.

En las proyecciones de cultivos para el año 2030, se supone un menor crecimiento del uso de fertilizantes nitrogenados que en el pasado. Si se puede mejorar el rendimiento, el incremento en el uso total de fertilizantes entre 1997-99 y 2030, podría ser tan reducido como el 37 por ciento. Sin embargo, el uso actual en muchos países en desarrollo es muy ineficaz. En China, el mayor consumidor del mundo de fertilizantes nitrogenados, casi la mitad del nitrógeno aplicado se pierde por volatilización y de un 5 a un 10 por ciento más por infiltración.

Si se utilizan más métodos de producción sostenible, se podrán atenuar los efectos de la agricultura sobre el medio ambiente. No cabe duda de que, en algunos casos, la agricultura puede desempeñar una función importante en la inversión de estos efectos, por ejemplo, almacenando carbono en los suelos, mejorando la filtración del agua y conservando los paisajes rurales y la biodiversidad.

EFECTOS DE CONTAMINACIÓN POR FERTILIZANTES

Contaminación por fertilizantes nitrogenados.

Impacto ambiental del exceso de fertilizantes nitrogenados: El problema ambiental más importante relativo al ciclo del N, es la acumulación de nitratos en el subsuelo que, por lixiviación, pueden incorporarse a las aguas subterráneas o bien ser arrastrados hacia los cauces y reservorios superficiales. En estos medios los nitratos también actúan de fertilizantes de la vegetación acuática, de tal manera que, si se concentran, puede originarse la eutrofización del medio. En un medio eutrofizado, se produce la proliferación de especies como algas y otras plantas verdes que cubren la superficie. Esto trae como consecuencia un elevado consumo de oxígeno y su reducción en el medio acuático, así mismo dificulta la incidencia de la radiación solar por debajo de la superficie. Estos dos fenómenos producen una disminución de la capacidad autodepuradora del medio y una merma en la capacidad fotosintética de los organismos acuáticos.

La cantidad de nitratos que se lixivia hacia el subsuelo depende del régimen de pluviosidad y del tipo del suelo. La mayoría de los suelos poseen abundantes partículas coloidales, tanto orgánicas como inorgánicas, cargadas negativamente, con lo que repelerán a los aniones, y como consecuencia, estos suelos lixiviaran con facilidad a los nitratos. Por el contrario, muchos suelos tropicales adquieren carga positiva y por tanto, manifiestan una fuerte retención para los nitratos.

La textura de los suelo es un factor importante en relación con la lixiviación. Cuanto más fina sea la textura más capacidad de retención presentarán.

Por otra parte, para una misma dosis de fertilizante nitrogenado, por ejemplo 200 Kg/ha, la lixiviación es mayor cuando el suelo presenta un drenaje más alto. Así mismo, podemos evaluar el exceso de N que se puede producir en función de la cantidad de N fertilizante aplicado y del drenaje del suelo.

Contaminación por nitratos: El nitrógeno es uno de los principales contaminantes de las aguas subterráneas. Es conocido que las plantas aprovechan únicamente un 50% del nitrógeno aportado en el abonado, esto supone que el exceso de nitrógeno se pierde, generalmente lavado del suelo por el agua que se filtra al subsuelo, siendo arrastrado hacia los acuíferos, ríos y embalses, contaminando, por tanto, las aguas destinadas a consumo humano. De hecho, en muchos trabajos de investigación se ha concluido que el principal factor responsable de la contaminación de las aguas subterráneas por nitratos es la agricultura.

Este fenómeno ha sido ampliamente estudiado en el Reino Unido, estimándose que, con las tasas de fertilización normalmente recomendadas en ese país, se producen pérdidas de 50-60 kg de nitrógeno por hectárea al año y, en algunos lugares, llegan a alcanzar 100 kg. También se señala que, en la misma área, del total de entradas de nitratos al acuífero, el 58% procede de las actividades agrícolas. En Castellón, en cultivos de cítricos, se llegan a perder hasta 250 kg.

En general, todos los autores parecen estar de acuerdo en que el exceso de fertilización nitrogenada y su defectuosa aplicación, son las causas que más contribuyen a la contaminación por nitratos de las aguas subterráneas.

En diversos estudios realizados en España se muestra que la contaminación de las aguas subterráneas por nitratos afecta a grandes zonas. Las áreas más contaminadas son, en muchos casos, aquéllas en las que se practica una agricultura intensiva, con altos aportes de fertilizantes y riego.

Efectos de los nitratos en la salud.

Sobre todo, el problema de los nitratos radica en que pueden ser reducidos a nitritos en el interior del organismo humano, especialmente en los niños de menos de tres meses de edad y en adultos con ciertos problemas.

Los nitritos producen la transformación de la hemoglobina a metahemoglobina. La hemoglobina se encarga del transporte del oxígeno a través de los vasos sanguíneos y capilares, pero la metahemoglobina no es capaz de captar y ceder oxígeno de forma funcional. La cantidad normal de metahemoglobina no excede el 2%. Entre el 5 y el 10% se manifiestan los primeros signos de cianosis. Entre el 10 y el 20% se aprecia una insuficiencia de oxigenación muscular y por encima del 50% puede llegar a ser mortal.

Una vez formados los nitritos, pueden reaccionar con las aminas, sustancias ampliamente presentes en nuestro organismo, originando las nitrosaminas, un tipo de compuestos sobre cuya acción cancerígena no existen dudas. En las experiencias de laboratorio se ha comprobado que alrededor del 75 % de ellas pueden originar cánceres hepáticos y, aunque con menor frecuencia, también de pulmón, estómago, riñones, esófago y páncreas. También se ha podido comprobar que existe una correlación directa entre el consumo de alimentos o aguas con exceso de nitratos y los cánceres gástricos y entre el trabajo en las fábricas de abonos químicos y dichos cánceres.

Se ha comprobado que cuando las embarazadas ingieren cantidades altas de nitratos se eleva la mortalidad durante los primeros días de vida del hijo, principalmente debido a malformaciones que afectan al sistema nervioso central, al muscular o al óseo. También se han descrito efectos perniciosos sobre las glándulas hormonales.

La agricultura ecológica, al no utilizar abonos muy solubles, tiene mucho menos riesgo de contaminar. Aun así se debe tener precaución con no aportar dosis excesivas de estiércol y con el manejo de purines y gallinaza.

Contaminación por fertilizantes fosforados.

Efectos secundarios de abonos fosfatados.

ØAportación de nutrientes, además del fósforo, como el azufre, calcio, magnesio, manganeso y otros; así como sustancias inútiles, desde el punto de vista de la fertilidad, sodio y sílice.

Ø Aportación de sustancias que mejoran la estructura: cal y yeso.

Ø Variación del pH del suelo.

Ø Inmovilización de metales pesados.

Impacto ambiental de los abonos fosfatados: El problema ambiental de los fosfatos es, como el del N, la eutrofización de las aguas. Los fosfatos son la mayor fuente de contaminación de lagos y corrientes, y los altos niveles de fosfato promueven sobre-producción de algas y maleza acuática. Comoquiera que sea, muchos de nosotros tenemos falsas ideas en cuanto al origen de fosfatos contaminantes, y muchos dueños de casa, sin saberlo, contribuyen al problema.

Los fertilizantes para césped y jardín son a menudo el origen principal de la contaminación por fosfatos. Sin embargo, algunas investigaciones claramente demuestran que si el fertilizante se aplica adecuadamente, éste no contamina. Cuando los fosfatos se aplican a la tierra, ellos se adhieren a las partículas de la misma, tal y como sucede cuando los clips para papel se adhieren a un magneto. Los fosfatos intencionados para la tierra contribuyen en la contaminación solamente si ocurre una erosión. Unas investigaciones han encontrado poca o no diferencia en el contenido de fosfatos en el exceso de lluvia rechazada por céspedes tratados con fertilizantes con o sin fosfato.

Contaminación por fertilizantes potásicos.

Efectos secundarios de abonos potásicos.

Ø Impureza en forma de aniones.

Ø Impureza en forma de cationes.

Ø Efecto salinizante, producido por las impurezas de los abonos potásicos, fundamentalmente los cloruros.

Contaminación por guano de animales

Materia orgánica: La materia orgánica es el principal elemento de la contaminación fecal, por lo que su presencia-ausencia es uno de los mejores indicadores de la existencia de dicha contaminación. Es posible considerarla como indicador, pues siempre está presente en este tipo de contaminación, es fácilmente detectable y cuantificable en un laboratorio.

Amonio: El amonio, al producirse en el primer paso de la mineralización, constituye probablemente el mejor indicador químico indirecto de contaminación fecal en las aguas. Es el principal indicador químico de contaminación fecal, pues el cuerpo los expulsa en esta forma, lo que supone que indica una contaminación reciente.

Nitritos: Los nitritos, en cambio, constituyen un paso intermedio en el proceso de oxidación, por lo que el contenido es variable y no muestra buena correlación con el grado o la antigüedad de la contaminación fecal. Son indicadores de contaminación fecal a medio-corto plazo, ya que desde que se produce la contaminación hasta que aparecen los nitritos debe pasar un tiempo no excesivamente largo.

Nitratos: En cuanto a los nitratos, debido a su amplia utilización como abono agrícola, también se pueden encontrar, sobre todo en las aguas subterráneas, en concentraciones excesivas, por lo que han perdido gran parte de su valor como indicadores. Aún así, se consideran como indicadores de contaminación fecal a largo plazo, pues es el estado más oxidado del amonio, lo que hace pensar que un agua con nitratos es un agua que fue contaminada hace tiempo y que no se ha repetido el vertido.

Bacterias: Los grupos de microorganismos más habituales en heces animales son Bacteroides fragilis, coniformes totales y fecales, Escherichia coli y estreptococos fecales.

Muchos de estos microorganismos no son exclusivos de los animales de sangre caliente, sino que forman parte también de la flora intestinal del hombre. Esto es importante, ya que la contaminación fecal causada por animales puede entrañar riesgos sanitarios, por lo que hay que considerar los microorganismos más abundantes y frecuentes en las heces de los animales, sobre todo en los de producción (vaca, cerdo, oveja, caballo, gallina, pato y pavo). En todos ellos encontramos coniformes y estreptococos fecales, aunque su abundancia relativa es mayor en los estreptococos fecales.

El género estreptococos reúne a dos especies, más abundantes en heces de animales, por lo que son muy utilizadas en zonas donde sea abundante la cría de ganado.

Clostridium perfringens es de origen fecal y no es patógeno en el intestino de los animales homeotérmicos. No es exclusivamente fecal se encuentra en suelos y aguas contaminadas. Es un buen indicador de la eficiencia del tratamiento de aguas manantiales. Cuando está presente en el agua potabilizada y desinfectada indica fallos en el tratamiento o en la desinfección.

Parásitos: Los parásitos que son patógenos para los animales se clasifican en dos grupos: los protozoos y los helmintos. Los protozoos son organismos unicelulares cuyo ciclo de vida incluye una forma vegetativa y una forma resistente. La forma de resistencia de estos organismos es relativamente resistente a la inactivación por medio de lo tratamientos convencionales de agua residual.

Los huevos de helminto son un grupo de organismos que incluye a los nemátodos, trematodos y cestodos.

El estudio de huevos de helminto a nivel ambiental ha hecho necesaria la selección de un parásito indicador debido a las limitaciones en la detección a nivel de laboratorio. Ascaris lumbricoides se ha sugerido como un buen indicador del comportamiento de los huevos de helminto.

Sus ventajas son:

- Persiste en el medio ambiente por muchos meses, pero no se multiplica.

- Se puede identificar fácilmente.

- El índice de parasitismo a nivel mundial es muy alto.

- El riesgo de transmisión es alto, debido a la alta concentración de huevos que se puede encontrar.

Contaminación por Fertilizantes Azufrados, Calcicos y de Magnesio:


El magnesio. Los efectos secundarios de los abonos magnésicos, son de poca importancia. Se debe especialmente evitar que se apliquen grandes cantidades de MgCl2 a las plantas sensibles al cloro.

El calcio. Se utiliza para enmiendas, para mejorar la estructura del suelo, más que como fertilizante y para elevar el pH.

El azufre. Tiene varios efectos:

Ø Efecto tóxico del SO2 sobre las plantas.

Ø Efecto acidificante del SO2 en la lluvia ácida. Con lo que se acidifica el suelo, debido fundamentalmente a la liberación de Al+++ (soluble hasta pH <>

Ø Efectos sobre los suelos que son normalmente deficientes en S.

Ø En algunas regiones una alternativa o fuente adicional de la acidez proviene de las minas de carbón y otros minerales que puedan dejar al descubierto cantidades significantes de pirita, que expuesta al aire se oxida y una consecuencia es la liberación de H2SO4 en las vías fluviales.


Contaminación por Micronutrientes:

Los oligoelementos del suelo los podemos encontrar como:

Ø Soluble en agua.

Ø Catión de cambio.

Ø Forma complejada por la materia orgánica, incluyendo residuos de plantas y organismos vivos, biomasa.

Ø Forma ocluida en óxidos de Fe y Mn.

Ø Como minerales primarios y formando parte de arcillas por sustituciones isomórficas del Fe y Al de las capas octaédricas.


Eutrofización de las aguas superficiales:

"Eutrofización" es el enriquecimiento de las aguas superficiales con nutrientes para las plantas. Si bien la eutrofización se produce en forma natural, normalmente está asociada a fuentes antropogénicas de nutrientes. El "estado trófico" de los lagos es un concepto fundamental en la ordenación de los mismos. Significa la relación entre el estado de nutrientes en un lago y el crecimiento de la materia orgánica en el mismo. Eutrofización es el proceso de cambio de un estado trófico a otro de nivel superior por adición de nutrientes. La agricultura es uno de los factores principales de eutrofización de las aguas superficiales.

Los nutrientes que más influyen en el proceso de eutrofización, son los fosfatos y los nitratos, de la materia orgánica, basura, detergentes hecho de fosfatos, etc.

• En algunos ecosistemas el factor limitante es el fosfato, como sucede en la mayoría de los lagos de agua dulce, pero en muchos mares el factor limitante es el nitrógeno para la mayoría de las especies de plantas.

Los síntomas y efectos de la eutrofización son los siguientes:

Ø Aumento de la producción y biomasa de fitoplancton, algas asociadas y macrofitas.

Ø Modificación de las características del hábitat debida a la transformación del conjunto de plantas acuáticas.

Ø Sustitución de especies ícticas deseables (por ejemplo, salmónidos en los países occidentales) por otras menos cotizadas.

Ø Producción de toxinas por determinadas algas.

ØAumento de los gastos de operación de los sistemas públicos de abastecimiento de agua, además de problemas de gusto y olor, especialmente durante los períodos de proliferación de algas.

Ø Desoxigenación del agua, especialmente al finalizar las situaciones de proliferación de algas, lo que normalmente da lugar a una mortandad de peces.

Ø Colmatación y obstrucción de los canales de riego por las malas hierbas acuáticas (el jacinto acuático puede presentar problemas de introducción, no necesariamente de eutrofización).

Ø Reducción de las posibilidad de utilización del agua para fines recreativos, debido al lodo, infestación de malas hierbas y olores molestos producidos por la descomposición de las algas.

Ø Impedimentos a la navegación debido al crecimiento de densas masas de malas hierbas.

ØPérdidas económicas debidas a la modificación de las especies ícticas, mortandad de peces, etc.

CONTAMINACIÓN AMBIENTAL POR ACTIVIDADES AGRÍCOLAS



Ing°. M.Sc. Fernando S. Gonzáles Huiman

Una de las más grandes preocupaciones que existe hoy en día es dar el uso adecuadamente de productos químicos para la agricultura y en especial para los cultivos como son hortalizas, menestras, frutales cereales entre otros.

Cuando hacemos un recorrido por el campo y encontramos agricultores haciendo aplicaciones químicas lo primero que se nos ocurre preguntar como profesionales del campo es que plaga esta afectando, que producto esta aplicando para combatir la plaga o enfermedad, que tipo de profesional realizó las recomendaciones pertinentes, y como se hizo el diagnostico respectivo.

Por otro lado nos encontramos con muchas e ingratas sorpresas ya que en la mayoría de los casos la respuesta es, no contamos con Asistencia Técnica?, no se realizó un diagnóstico?. etc.

Al profundizar la investigación encontramos problemas serios, como son las normas recomendadas por el SENASA, en el Perú las mismas que se cumplen a medias, Ejm. podemos observar que en la legislación se recomienda utilizar un agroquímico denominado Methamidophos que según la legislación del SENASA esta restringida, por ser altamente contaminador para la salud humana y los animales, sin embargo en la práctica encontramos que en la mayoría de cultivos como hortalizas, maíz, frutales entre otros, se utiliza este producto y lo que es peor, observamos el uso indiscriminado aplicando muchos agricultores hasta una doble dosis de lo que se necesita para controlar una plaga ( 01 litro/hectárea siendo la dosis técnica solo 0.4 lts/hectárea), otro ejemplo es que se aplica productos químicos que se desintegran en el ambiente en periodos de 04 a 06 meses después de la aplicación, sin embargo se aplica en cultivos como fresa, tomate, lechuga etc, que se cosechan a los 04 a 05 días después haber aplicado este mortal agroquímico, además se aplica productos químicos sin haber llevado cursos de capacitación, muchas casas comerciales de agroquímicos venden productos de contrabando de procedencia de Ecuador y Bolivia donde su legislación les permite utilizar estos productos.

Todos estos problemas que se observa no están regulados adecuadamente en la Legislación Peruana con algún tipo de sanción para los daños que se vienen ocasionado en los consumidores, si bien es cierto que existen normas de calidad como es Globalgap o Buenas Prácticas Agrícolas las mismas que exigen a los productores agrarios cumplir las reglas, el castigo solo es la no compra de su producción, pero esto solo se cumple con los productos agrícolas de exportación, sin hacer nada como país para proteger a los consumidores nacionales.

Otro de los problemas que encontramos es pues, que muchos productos Agroquímicos de procedencia de los Estados Unidos, Europa en estos países no se utilizan por el daño que se causa al hombre y al medio ambiente sin embargo encontramos que la legislación peruana permite su uso según. (RAA, 2006).

Es increíble pero cierto, en pleno siglo XXI, cuando la preocupación de Organización de Naciones Unidas - ONU, es manejar sosteniblemente los recursos naturales, muchas Empresas trasnacionales como es el caso de Monsanto, Singenta, y Dupont cuyo rubro es la producción de semillas y la venta de pesticidas respectivamente, vienen promoviendo el desarrollo de semillas genéticamente modificadas (transgénicas), entre sus objetivos es crear dependencia de los agroquímicos y esta manera posesionarse de un mercado cautivo, todo esto alentado por políticas de muchos países que promueven una economía liberal pero sin responsabilidad. Un ejemplo es la patente del herbicida Roundap que se esta terminando y en pocos años estaría fuera del mercado este mortal herbicida cancerígeno para la humanidad, sin embargo las empresas mencionadas se les ocurrió aliar este producto químico a la genética y de esta manera poder permanecer por muchos más en el mercado. Es muy importante que nuestro país maneje con mucho cuidado, este tema, para no afectar nuestra biodiversidad biológica que es el patrimonio más grande que contamos y es el futuro de la alimentación del mundo, siempre que hagamos un desarrollo sostenible y justo.

Ambiente y agroquímicos. - Este importante ángulo de la problemática del desarrollo sostenible, suele pasar un tanto desapercibido más allá de los espacios especializados, no obstante que embarga lo esencial de la calidad de vida de las personas y sociedades. El 03 de Diciembre se conmemora el Día Mundial del NO Uso de Plaguicidas, para concienciar a nivel global sobre la crisis ambiental, a raíz del uso de los agroquímicos.. Fecha consensuada por las 400 organizaciones miembros de PAN(Pesticide Action Network) en 60 países, en recuerdo de las miles de personas fallecidas o que sufrieron Secuelas del accidente de Bophal (India-1984), donde se liberó un componente químico usado en la elaboración de un plaguicida de la Corporación Unión Carbide. (http://plaguicidas_quimicos.pe.tripod.com/plaguicidas.

En nuestro país la Política de Estado para el Desarrollo de la Agricultura y la vida rural en el Perú 2007-2021 (Propuesta preliminar para consulta pública Versión: 09/04/2007) incide en varios pasajes sobre el rol de los agroquímicos para el desarrollo sostenible rural y nacional. El marco legal e institucional, tal como se aprecia en el presente número, de alguna manera da cuenta de los esfuerzos formales existentes sobre la materia; sin embargo ello no es suficiente; si se quiere son herramientas o puntos de partida para empezar a actuar, como ciudadanos, como consumidores, como responsables generacionales.

viernes, 31 de diciembre de 2010

EDUCACION PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE

Ing. M.Sc. Fernando S. Gonzáles Huiman

El desarrollo sostenible constituye hoy una prioridad de las agendas políticas internacionales que ha ido ganando adhesiones progresivas, no exentas de críticas, y que han ido concretándose en normativas y en convenios mundiales específicos tales como Biodiversidad, Cambio Climático, Bosques, Agua, Suelos, Educación... Estas iniciativas están contribuyendo a una mayor convergencia mundial sobre los instrumentos de planificación socio ambiental, aun a sabiendas de que la base de la organización, de la producción y del consumo de las sociedades más desarrolladas abriga un sinfín de contradicciones en cuyo seno se ha gestado el concepto de crisis ambiental, que abarca no sólo cuestiones relativas al agotamiento de recursos, al efecto invernadero, a la contaminación de mares y al desequilibrio general de los ecosistemas, sino también desigualdades económicas, pobreza, dispar distribución de recursos, conflictos bélicos, equidad y justicia social. La iniciativa llevada a cabo por la UNESCO en la declaración del Decenio de la Educación para el Desarrollo Sostenible (DEDS), constituye otro de estos instrumentos de convergencia internacional. En este artículo se realiza una evaluación crítica de los objetivos, de los fundamentos, de los retos y de las oportunidades del Decenio, a partir del análisis de los principios y de las metas recogidas en el Plan Internacional de aplicación del Decenio de las Naciones Unidas de la EDS.

El desarrollo sostenible procura satisfacer las necesidades del presente sin hipotecar las de las generaciones venideras. Debemos hallar un medio de solucionar los problemas sociales y medioambientales de hoy y aprender a vivir de manera sostenible.

La educación para el desarrollo sostenible (EDS) tiene por objeto ayudar a las personas a desarrollar actitudes y capacidades y adquirir conocimientos que les permitan tomar decisiones fundamentadas en beneficio propio y de los demás, ahora y en el futuro, y a poner en práctica esas decisiones.

El Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible (DEDS, 2005-2014), que la UNESCO coordina, tiene por objeto integrar los principios, valores y prácticas del desarrollo sostenible en todos los aspectos de la educación y el aprendizaje, con miras a abordar los problemas sociales, económicos, culturales y medioambientales del siglo XXI.

La importancia dada por los expertos en sostenibilidad al papel de la educación queda reflejada en el lanzamiento mismo de la Década de la Educación para el Desarrollo Sostenible o, mejor, para un futuro sostenible (2005-2014).

Como señala UNESCO: “El Decenio de las Naciones Unidas para la educación con miras al desarrollo sostenible pretende promover la educación como fundamento de una sociedad más viable para la humanidad e integrar el desarrollo sostenible en el sistema de enseñanza escolar a todos los niveles. El Decenio intensificará igualmente la cooperación internacional en favor de la elaboración y de la puesta en común de prácticas, políticas y programas innovadores de educación para el desarrollo sostenible”.

En esencia se propone impulsar una educación solidaria -superadora de la tendencia a orientar el comportamiento en función de intereses particulares a corto plazo, o de la simple costumbre- que contribuya a una correcta percepción del estado del mundo, genere actitudes y comportamientos responsables y prepare para la toma de decisiones fundamentadas (Aikenhead, 1985) dirigidas al logro de un desarrollo culturalmente plural y físicamente sostenible (Delors, 1996; Cortina et al., 1998).

Para algunos autores, estos valores solidarios y comportamientos responsables exigen superar un “posicionamiento claramente antropocéntrico que prima lo humano respecto a lo natural” en aras de un biocentrismo que “integra a lo humano, como una especie más, en el ecosistema” (García, 1999). Pensamos, no obstante, que no es necesario dejar de ser antropocéntrico, y ni siquiera profundamente egoísta -en el sentido de “egoísmo inteligente” al que se refiere Savater (1994)- para comprender la necesidad de, por ejemplo, proteger el medio y la biodiversidad: ¿quién puede seguir defendiendo la explotación insostenible del medio o los desequilibrios “Norte-Sur” cuando comprende y siente que ello pone seria y realmente en peligro la vida de sus hijos?

La educación para un futuro sostenible habría de apoyarse, cabe pensar, en lo que puede resultar razonable para la mayoría, sean sus planteamientos éticos más o menos antropocéntricos o biocéntricos. Dicho con otras palabras: no conviene buscar otra línea de demarcación que la que separa a quienes tienen o no una correcta percepción de los problemas y una buena disposición para contribuir a la necesaria toma de decisiones para su solución. Basta con ello para comprender que, por ejemplo, una adecuada educación ambiental para el desarrollo sostenible es incompatible con una publicidad agresiva que estimula un consumo poco inteligente; es incompatible con explicaciones simplistas y maniqueas de las dificultades como debidas siempre a “enemigos exteriores”; es incompatible, en particular, con el impulso de la competitividad, entendida como contienda para lograr algo contra otros que persiguen el mismo fin y cuyo futuro, en el mejor de los casos, no es tenido en cuenta, lo cual resulta claramente contradictorio con las características de un desarrollo sostenible, que ha de ser necesariamente global y abarcar la totalidad de nuestro pequeño planeta.

Frente a todo ello se precisa una educación que ayude a contemplar los problemas ambientales y del desarrollo en su globalidad (Tilbury, 1995; Luque, 1999; Duarte, 2006), teniendo en cuenta las repercusiones a corto, medio y largo plazo, tanto para una colectividad dada como para el conjunto de la humanidad y nuestro planeta (Novo, 2006a); a comprender que no es sostenible un éxito que exija el fracaso de otros; a transformar, en definitiva, la interdependencia planetaria y la mundialización en un proyecto plural, democrático y solidario (Delors, 1996). Un proyecto que oriente la actividad personal y colectiva en una perspectiva sostenible, que respete y potencie la riqueza que representa tanto la diversidad biológica como la cultural y favorezca su disfrute.

Merece la pena detenerse en especificar los cambios de actitudes y comportamientos que la educación debería promover: ¿Qué es lo que cada uno de nosotros puede hacer “para salvar la Tierra”? Las llamadas a la responsabilidad individual se multiplican, incluyendo pormenorizadas relaciones de posibles acciones concretas en los más diversos campos que podemos agrupar en:

  • Consumo responsable (ecológico o sostenible), presidido por las “3 R” (reducir, reutilizar y reciclar), que puede afectar desde la alimentación (reducir, por ejemplo, la ingesta de carne) al transporte (promover el uso de la bicicleta y del transporte público como formas de movilidad sostenible), pasando por la limpieza (evitar sustancias contaminantes), la calefacción e iluminación (sustituir las bombillas incandescentes por las de bajo consumo) o la planificación familiar, etc., etc. (Button y Friends of the Earth, 1990; Silver y Vallely, 1998; García Rodeja, 1999; Vilches y Gil, 2003). Particular importancia está adquiriendo la idea de compensar los efectos de aquellas acciones que contribuyan a la degradación y no podamos evitar, como, por ejemplo, determinados viajes en avión.
  • Comercio justo, que implica producir y comprar productos con garantía de que han sido obtenidos con procedimientos sostenibles, respetuosos con el medio y con las personas (y que ha dado lugar a campañas como “Ropa limpia”, centrada en el comercio textil o “Juega limpio” que se ocupa más concretamente de ropa deportiva). Este mismo principio de responsabilidad personal ha de aplicarse en la práctica del turismo o en las actividades financieras, siguiendo los principios de la Banca ética, de forma que el beneficio obtenido de la posesión e intercambio de dinero sea consecuencia de la actividad orientada al bien común y sea equitativamente distribuido entre quienes intervienen a su realización.
  • Activismo ciudadano ilustrado, lo que exige romper con el descrédito de “la política”, actitud que promueven quienes desean hacer su política sin intervención ni control de la ciudadanía

En ocasiones surgen dudas acerca de la efectividad que pueden tener los comportamientos individuales, los pequeños cambios en nuestras costumbres, en nuestros estilos de vida, que la educación puede favorecer: Los problemas de agotamiento de los recursos energéticos y de degradación del medio –se afirma, por ejemplo- son debidos, fundamentalmente, a las grandes industrias; lo que cada uno de nosotros puede hacer al respecto es, comparativamente, insignificante. Pero resulta fácil mostrar (bastan cálculos muy sencillos) que si bien esos “pequeños cambios” suponen, en verdad, un ahorro energético per cápita muy pequeño, al multiplicarlo por los muchos millones de personas que en el mundo pueden realizar dicho ahorro, éste llega a representar cantidades ingentes de energía, con su consiguiente reducción de la contaminación ambienta.

El futuro va a depender en gran medida del modelo de vida que sigamos y, aunque éste a menudo nos lo tratan de imponer, no hay que menospreciar la capacidad que tenemos los consumidores para modificarlo (Comín y Font, 1999). La propia Agenda 21 indica que la participación de la sociedad civil es un elemento imprescindible para avanzar hacia la sostenibilidad. Aunque no se debe ocultar, para ir más allá de proclamas puramente verbales, la dificultad de desarrollo de las ideas antes mencionadas, ya que comportan cambios profundos en la economía mundial y en las formas de vida personales. Por ejemplo, el descenso del consumo provoca recesión y caída del empleo. ¿Cómo eludir estos efectos indeseados? ¿Qué cambiar del sistema y cómo se podría hacer, al menos teóricamente, para avanzar hacia una sociedad sostenible?

Se precisa, por tanto, un esfuerzo sistemático por incorporar la educación para la sostenibilidad, como una prioridad central en la alfabetización básica de todas las personas, es decir, como un objetivo clave en la formación de los futuros ciudadanos y ciudadanas. Un esfuerzo de actuación que debe tener en cuenta que cualquier intento de hacer frente a los problemas de nuestra supervivencia como especie ha de contemplar el conjunto de problemas y desafíos que conforman la situación de emergencia planetaria. Ése es precisamente uno de los retos fundamentales que se nos presentan, el carácter sistémico de problemas y soluciones: la estrecha vinculación de los problemas, que se refuerzan mutuamente y han adquirido un carácter global, exige un tratamiento igualmente global de las soluciones. Dicho con otras palabras: ninguna acción aislada puede ser efectiva, precisamos un entramado de medidas que se apoyen mutuamente. Una “Nueva cultura del agua”, por ejemplo, concebida para una adecuada gestión de este recurso vital, ha de ser solidaria de otras “Nuevas culturas” (energética, urbana, de la movilidad, demográfica…) que abarquen sin contradicciones ni olvidos el conjunto de las actividades humanas.

Se requieren acciones educativas que transformen nuestras concepciones, nuestros hábitos, nuestras perspectivas... que nos orienten en las acciones a llevar a cabo, en las formas de participación social, en las políticas medioambientales para avanzar hacia una mayor eficiencia, hacia una sociedad sostenible... acciones fundamentadas, lo que requiere estudios científicos que nos permitan lograr una correcta comprensión de la situación y concebir medidas adecuadas.

Particular importancia reviste el esfuerzo de educación en los medios no urbanos, hasta aquí escasamente atendidos. Cabe recordar a este respecto que, a pesar de la rápida y creciente urbanización, más de 3000 millones de personas en los países en desarrollo (cerca del 60% de su población) y casi la mitad de la población mundial viven en zonas rurales. La educación es crucial para afrontar la pobreza en este medio y lograr un desarrollo rural sostenible. Por ello, en 2002, durante la Segunda Cumbre de la Tierra, celebrada en Johannesburgo, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la UNESCO pusieron en marcha una iniciativa de cooperación para incrementar el acceso y mejorar la educación básica de la población rural.

Estas acciones educativas no pueden limitarse hoy a la educación formal sino que han de extenderse al amplio campo de la educación no reglada (museos, prensa, documentales…), sin olvidar que vivimos en la era digital, en la que Internet está favoreciendo una difusión global y una conectividad constante que debe ser aprovechada críticamente (Hayden, 2008).

Es preciso insistir en que las acciones en las que podemos implicarnos no tienen por qué limitarse al ámbito “individual”: han de extenderse al campo profesional (que puede exigir la toma de decisiones) y al socio-político, oponiéndose a los comportamientos depredadores o contaminantes (como está haciendo con éxito un número creciente de vecinos que denuncian casos flagrantes de contaminación acústica, urbanismo depredador, etc.) o apoyando, a través de ONGs, partidos políticos, etc., aquello que contribuya a la solidaridad, a la construcción de una cultura de paz y la defensa del medio. Una defensa a nivel ciudadano que viene siendo impulsada con el establecimiento por la Asamblea general de las Naciones Unidas del Día Mundial del Medio Ambiente, el 5 de Junio, a través del cual Naciones Unidas intenta estimular la concienciación sobre el cuidado del medio ambiente a nivel mundial, promoviendo la atención y la acción política.

Es preciso insistir en que las acciones en las que podemos implicarnos no tienen por qué limitarse al ámbito “individual”: han de extenderse al campo profesional (que puede exigir la toma de decisiones) y al socio-político, oponiéndose a los comportamientos depredadores o contaminantes (como está haciendo con éxito un número creciente de vecinos que denuncian casos flagrantes de contaminación acústica) o apoyando, a través de ONGs, partidos políticos, etc., aquello que contribuya a la solidaridad, a la construcción de una cultura de paz y la defensa del medio.

Y es preciso, también, que las acciones individuales y colectivas eviten los planteamientos parciales, centrados exclusivamente en cuestiones ambientales físicas (contaminación, pérdida de recursos…) y se extiendan a otros aspectos íntimamente relacionados, como el de los graves desequilibrios existentes entre distintos grupos humanos o los conflictos étnicos y culturales (campaña pro cesión del 0.7 del presupuesto, institucional y personal, para ayuda a los países en desarrollo, defensa de la pluralidad cultural, etc.). En definitiva, es preciso reivindicar de las instituciones ciudadanas que nos representan (ayuntamientos, asociaciones, parlamento…) que contemplen los problemas locales en la perspectiva general de la situación del mundo y que adopten medidas al respecto, como está ocurriendo ya, por ejemplo, con el movimiento de “ciudades por la sostenibilidad”. Como afirman González y de Alba (1994), “el lema de los ecologistas alemanes ‘pensar globalmente, pero actuar localmente’ a lo largo del tiempo ha mostrado su validez, pero también su limitación: ahora se sabe que también hay que actuar globalmente”. También Novo (2006b) insiste en el carácter transnacional de la problemática ambiental contemporánea y en la necesidad, por tanto, de análisis y medidas "glocales" (a la vez globales y locales) para hacer frente a dicha problemática. Ello nos remite a las medidas políticas, que junto a las educativas y tecnológicas resultan imprescindibles para sentar las bases de un futuro sostenible.

Como hemos señalado, es imprescindible incorporar la educación para la sostenibilidad como un objetivo clave en la formación de los futuros ciudadanos y ciudadanas y hacer comprender la necesidad de acciones que contribuyan a un futuro sostenible en los diferentes ámbitos: consumo responsable, actividad profesional y acción ciudadana.

Resulta esencial, sin duda, comprender la relevancia que tienen nuestras acciones –lo que hacemos o dejamos de hacer- y construir una visión global de las medidas en las que podemos implicarnos. Pero la acción educativa no puede limitarse al logro de dicha comprensión, dando por sentado que ello conducirá a cambios efectivos en los comportamientos: un obstáculo fundamental para lograr la implicación de los ciudadanos y ciudadanas en la construcción de un futuro sostenible es reducir las acciones educativas al estudio conceptual.

Es necesario, por ello, establecer compromisos de acción en los centros educativos y de trabajo, en los barrios, en las propias viviendas… para poner en práctica algunas de las medidas y realizar el seguimiento de los resultados obtenidos. Estas acciones debidamente evaluadas se convierten en el mejor procedimiento para una comprensión profunda de los retos y en un impulso para nuevos compromisos. Éste es el objetivo, por ejemplo de “Hogares verdes”, un programa educativo dirigido a familias preocupadas por el impacto ambiental y social de sus decisiones y hábitos cotidianos. El programa persigue:

  • Promover el autocontrol del consumo de agua y energía
  • Introducir medidas y comportamientos que favorezcan el ahorro
  • Ayudar a hacer una compra más ética y ecológica

El programa propone, en una primera fase, reducir las emisiones de CO2 en el equivalente al objetivo marcado por Kyoto (5.2%) y el consumo doméstico del agua entre un 6 y un 10%.

En una segunda fase pretende:

  • Sustituir al menos 5 productos de alimentación básicos por otros procedentes de agricultura y ganadería ecológica o comercio justo
  • Eliminar de la lista de compra al menos dos productos nocivos
  • Eliminar igualmente al menos dos productos superfluos.

De este modo, mediante una serie de medidas progresivas, que cuentan con el debido seguimiento, se evita generar desánimo y el consiguiente abandono y se contribuye a la implicación de la ciudadanía para la construcción de un futuro sostenible. Pero el objetivo ha de ser llegar a extender los cambios de actitud y comportamiento al conjunto de actividades que como consumidores, profesionales y ciudadanos podemos realizar (Vilches, Praia y Gil-Pérez, 2008). El Premio Goldman, también conocido como “Premio Nobel Verde” viene a destacar anualmente la labor de ecologistas de base en defensa del medio y, en particular, en la protección de ecosistemas y espacios en peligro, contribuyendo así a la creación de un clima social de implicación en la construcción de un futuro sostenible.

Y ese clima social de implicación en la construcción de un futuro sostenible se verá enriquecido por la inclusión de la educación para la sostenibilidad en la propuesta “Metas Educativas 2021: la educación que queremos para la generación de los Bicentenarios, un proyecto que según se indica en la presentación del Documento a Debate pretende: “Reflexionar y acordar en 2010 un conjunto de metas e indicadores que diera un impulso a la educación de cada uno de los países. El objetivo final es lograr a lo largo de la próxima década una educación que dé respuesta satisfactoria a demandas sociales inaplazables (…) Así mismo, este proyecto ha de ser un instrumento fundamental en la lucha contra la pobreza, en la defensa de los derechos de las mujeres y en el apoyo a la inclusión de los más desfavorecidos, especialmente las minorías étnicas, las poblaciones originarias y los afrodescendientes”.

Terminaremos presentando, a título de ejemplo, una serie de acciones que la educación para la sostenibilidad puede y debe promover, impulsando el establecimiento de compromisos de acción concretos que impliquen a la ciudadanía y a los futuros ciudadanos y ciudadanas en la construcción de un futuro sostenible. Este conjunto de propuestas resumen el trabajo colectivo realizado por diversos grupos de profesores en formación y en activo en talleres concebidos para el impulso de la Década de la educación para un futuro sostenible.

domingo, 3 de octubre de 2010

LIBROS Y MANUALES DEL AUTOR

El autor de éste blog, con la experiencia profesional y el nivel académico que obstenta, ha publicado los siguientes libros y manuales:

Libros:

1. La Educación para el desarrollo Sostenible
2. Carta de la Tierra: "Camino hacia un desarrollo sostenible"
3. Carta al desarrollo Humano
4. Educación ambiental
5. Educación ambiental para un desarrollo sostenible

Manuales:

1. Cultivo de arroz
2. Cultivo de maíz
3. Cultivo de café
4. Cultivo de cacao
5. Cultivo de Palma aceitera
6. Cultivo de tomate
7. Cultivo de mango
8. Cultivo de Palto
9. Cultivo de Tomate
10. Cultivo de Pomelo
11. Como reconocer a los cítricos en campo
12. Cultivo del limón
13. Cultivo de naranja
14. Cultivo de frijoles
15. Cultivo de soya
16. Cultivo de papaya
17. Cultivo de maní
18. Cultivo de pepino dulce
19. Cultivo de lechuga
20. Cultivo de piña
21. Manual de fisiología vegetal: Partes I y II
23. Manual de Ecofisiología
24. Otros

Usted puede obtenerlos digitalmente por este medio.

Para mayores consultas con el Autor a los E mail: fsghdito@gmail.com o al fsgh_dito@yahoo.es

viernes, 1 de octubre de 2010

PRODUCCIÓN AGRÍCOLA Y MEDIO AMBIENTE



Ingº M.Sc. Fernando S. GONZÁLES HUIMAN

Los riesgos asociados con el cambio climático reside en la interacción de varios sistemas con muchas variables que deben considerarse en conjunto. Agricultura (incluida la agricultura, la ganadería, la silvicultura y la pesca) se puede definir como uno de los sistemas, y el clima, por otra. Si estos sistemas son tratados independientemente, esto llevaría a un enfoque que es demasiado fragmentaria. La cuestión es más global. Las actividades humanas afectan el clima, uno de los componentes del medio ambiente. El clima, a su vez, afecta a la agricultura, la fuente de todos los alimentos consumidos por los seres humanos y animales domésticos. Debe considerarse además que no sólo el clima está cambiando, sino también las sociedades humanas y las tendencias para desarrollar la agricultura de sus propias limitaciones, además, se debe tener en cuenta los estudios sobre el impacto del cambio climático.


Una reunión de expertos celebrada en la sede de la FAO en Roma en 2009, donde se trataron los efectos directos de los cambios hidrológicos, edafológicos y vegetales en procesos fisiológicos de la producción agrícola.


La agricultura de hoy en día debe tener en cuenta los factores que afectan el medio ambiente para una agricultura sostenible, para ello debemos de tener en cuenta lo siguiente:

En primer lugar, la sostenibilidad del desarrollo agrícola y rural. ¿Cómo van las relaciones entre la demografía y los recursos ambientales se verán afectados en los próximos 50 años? ¿Será posible, al mismo tiempo, aumentar la producción de alimentos sin perder irremediablemente los recursos ambientales como el suelo o la biodiversidad?

En segundo lugar, la mejora de la seguridad alimentaria y la nutrición, dos miembros de una espiral que incluye también la pobreza rural y la presión demográfica. ¿Cuáles son las perspectivas de romper el círculo vicioso de pobreza en muchos países en desarrollo en virtud del cambio de las condiciones climáticas?

En general, las estadísticas nos indican que la producción mundial de alimentos ha estado creciendo más rápido que la población humana; sin embargo, existen marcadas diferencias entre los continentes. Por ejemplo, en África la producción local de cereales no pueden seguir el ritmo de aumento de la población, y la producción de raíces y tubérculos está creciendo más rápidamente que la de mayor valor nutricional, el sector de los cereales.

En contraste, las tierras de cultivo de crecimiento va a la zaga de crecimiento de la población, lo que indica cierta intensificación de la producción. En Asia, el límite superior de la tierra disponible se ha alcanzado en varios países, lo que resulta en muy alta intensidad de cultivo y un papel dominante para el riego. En América Latina, el aumento de las tierras de cultivo se logra sólo a un alto costo ecológico (sobre todo la deforestación), que puede tener relevancia directa para el cambio climático.

Según un estudio prospectivo reciente de la FAO para los siguientes años "la tasa de crecimiento de las tierras agrícolas se reducirán aún más durante las próximas dos décadas. Las presiones sobre los recursos de agua dulce, sin embargo, será considerable, como los demás factores del medio ambiente que influyen en la intensificación del uso de la tierra”.


LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA Y LOS GASES DE EFECTO INVERNADERO

Además de vapor de agua, importantes gases de efecto invernadero son el dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), ozono troposférico (O3) y los clorofluorocarbonos (CFC).

El grado en que estos gases de efecto invernadero provienen de la agricultura también se da. La proporción exacta entre estas el uso de la tierra y las emisiones relacionadas con las de los ecosistemas naturales (pantanos, aguajales), los combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas) y las fuentes geológicas (volcanes) son una manzana de la discordia entre los países industrializados, de producción de petróleo y de los países en desarrollo.

Una mejor estimación basada en las medidas exactas de las emisiones netas de gases de efecto de las prácticas agrícolas en los países en desarrollo se requieran con urgencia para evaluar correctamente las responsabilidades. Las necesarias reducciones de las emisiones para lograr la estabilización de las concentraciones atmosféricas de los niveles actuales se cree que son más del 60% de CO2 15-20% de CH4 y 70-80% para el N2O. Esto implica la necesidad de una actualizada y completa información sobre la cobertura de suelos y usos de la tierra por país: no sólo el tipo de cultivos, sino también su intensidad, su rotación y la cantidad de los insumos (energía, fertilizantes).

Muchas son las estimaciones anteriores que ahora se considera como sospechosa, como la frontera entre la agricultura y la silvicultura, la agricultura y el ganado parecen dudosas, digo esto porque al ritmo que continuamos es muy difícil de poder llegar a esas estimaciones en los próximos diez años, y esto es peligroso.

Por último, tanto las últimas tendencias de uso de fertilizantes y sus proyecciones indican aumentos importantes en el consumo. Incluso con las medidas adecuadas para optimizar el uso de fertilizantes, es probable que las pérdidas a la atmósfera de fertilizantes N2O seguirá aumentando.

jueves, 20 de marzo de 2008

LA SOMBRA EN EL CULTIVO DEL CACAO

Fernando S. GONZALES HUIMAN
DOCENTE DE LA FACULTAD DE AGRONOMÍA

UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA DE LA SELVA, TINGO MARIA-PERÚ
http://www.fgonzaleshuiman.blogspot.com/
http://www.fsghturismo.blogspot.com/
http://fsghinvestigacion.blogspot.com

El objetivo del sombreamiento al inicio de la plantación del cacao (Tehobroma cacao L.)es reducir la cantidad de radiación que llega al cultivo para reducir la actividad de la planta y proteger al cultivo de los vientos que la puedan perjudicar. Cuando el cultivo se halla establecido se podrá reducir el porcentaje de sombreo hasta un 25 o 30 %. La luminosidad deberá estar comprendida más o menos al 50 % durante los primeros 4 años de vida de las plantas, para que estas alcancen un buen desarrollo y limiten el crecimiento de las malas hierbas.Para el sombreo del cultivo se emplean las llamadas especies para sombra, que generalmente son otros árboles frutales intercalados en el cultivo con marcos de plantación regulares.

Los conceptos y conocimientos de las relaciones entre las radiaciones solares y los efectos fisiológicos sobre el cacao ha tenido gran evolución en los últimos años y, por lo, tanto existe literatura con conflicto en las opiniones relacionadas con el papel desempeñado por el sombrío. No se debe olvidar que la planta de cacao es una especie típica de penumbra y que existen conceptos encontrados acerca de la tolerancia de la planta a la sombra y que esta especie se clasifica obligatoriamente como una planta de solana o sea que su mayor desempeño fisiológico se obtiene bajo sombrío. La experiencia en la zona central y en la zona de sur del país, ayuda a clarificar el concepto de que no se pueden establecer plantaciones de cacao a plena exposición solar, que coinciden con las experiencias encontradas por algunos investigadores en el desarrollo de plantaciones sin sombrío; sin embargo, sea la oportunidad de hacer referencia de lagunas experiencias de plantaciones desarrolladas en el Ecuador donde existen microclimas de baja intensidad de luz y bajo potencial de evapotranspiración con protección contra los vientos en donde algunos cultivares de cacao se desarrollan en forma eficiente.
Cuando las plantaciones se desarrollan a plena exposición con precipitaciones adecuadas y se les proporciona nutrientes de acuerdo con las exigencias y se protegen de los vientos, producen mayores volúmenes de cacao que aquellos cultivados bajo sombra en las mismas condiciones debido a la alta intensidad de fotosíntesis, pero la planta tiende a reducir sus producciones con un rápido envejecimiento. Desde este punto de vista, la explotación de cacao en aquellas zonas de fertilidad natural alta y con un flujo de capital adecuado puede tener una alta sostenibilidad económica, pero no se debe olvidar que el cacao, a plena exposición, puede causar daños por ataque más severos de insectos y algunos patógenos, siendo necesario un control frecuente de estos.
Teniendo en cuenta estos factores se deben recomendar los sombríos bajo el concepto ecológico y económico, interrelacionándolo con aspectos agronómicos y fisiológicos puesto que un sombreado moderado tiene ventajas que contribuyen a mejorar la estabilidad ecológica produciendo condiciones adecuadas para la reproducción y desarrollo de insectos polinizadores cuya escasez es supuestamente uno de los factores responsables de la baja productividad.
Sabiendo que la radiación solar varía en forma considerable, en todas las zonas cacaoteras por estar cerca al trópico y por las posiciones fisiográficas de las plantaciones, se debe poner especial atención al establecimiento de sombríos definitivos y permanentes, su orientación y especies utilizadas.
El desarrollo de los trabajos realizados por la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria muestran que en la instalación del cultivo se deben plantar sombríos temporales de plátano, yuca y leguminosas arbóreas de rápido crecimiento que contribuyen a mejorar las condiciones ecológicas produciendo un microclima favorable dentro del cultivo, además de mejorar las condiciones de suelo e incrementar los rendimientos económicos.Los sombríos permanentes se deben sembrar junto con los sombríos temporales utilizando maderables nativos de alto valor económico como cedros, nogal cafetero, caoba a una distancia entre 15 y 21 metros o, frutales a una distancia de 9 m, orientando las siembras en sentido sur – norte para proteger las plántulas de cacao de la radiación solar, durante las primeras y últimas horas del día.

Ventajas del sombreamiento en los cacaotales
Regula la cantidad de luz a entrar dentro de la plantación, protegiendo a las hojas contra el efecto directo del sol, evitándose el quemado foliar.
  • Proporciona condiciones ambientales más estables, regulando la temperatura en el interior del cacaotal, lo que permite una descomposición de la materia orgánica en forma más lenta y por ende se disminuye el rango de temperatura diaria.
  • Al interceptar la lluvia, previene la erosión y la pérdida de fertilidad del suelo, favorece la infiltración, mantiene la permeabilidad y aireación, ya que el cacao por sí mismo no asegura una cubierta suficiente.
  • Debido a la reducción de la temperatura favorece un aumento de la H.R. (caso de zonas más áridas).
  • Se disminuye la pérdida de agua por transpiración, esto se debe a que se reduce la presión de vapor dentro de la hoja con relación con la de la atmósfera.
  • Disminuye la evaporación del suelo, conservándose la humedad en ellos.
  • Mantiene en cierto grado un control de las malezas.
  • Asegura una producción que sin alcanzar los rendimientos óptimos, permite una buena rentabilidad de la explotación.
  • Disminuye la incidencia de algunas enfermedades (Phytophthora y Moniliophtora) y principalmente de insectos plaga (Trips).
  • Permiten un mejor aprovechamiento de los fertilizantes, ya que los que se perderían por lixiviación son aprovechados por los árboles de sombra, de raíces más profundas. Además, depositan hojas, flores y ramas, lo que mejora las propiedades físicas y químicas (materia orgánica) del suelo. La especie Erythrina, solamente con las flores, aporta entre un 3 a 6% de N, proporcionando al suelo el equivalente de unos 22,5 Kg/ha de N. Otras plantas proporcionan sub-productos como madera, frutas, aceites y fibras.
  • Desventajas del sombreamiento
  • Disminuye o frena la producción, la cual sería mayor a plena exposición solar, pero esto ocurriría siempre y cuando todos los elementos minerales existan y estén disponibles, haya buena suplencia de agua y exista un buen control de plagas, malezas etc.
  • Pueden transmitir plagas y enfermedades.
  • Si presentan raíces superficiales, competirían, con el cacao, por agua y nutrimentos del suelo.
  • Contribuyen a la perdida de agua por transpiración.
    El reventamiento (flush) de las yemas y la formación de nuevas hojas son menos frecuentes.
  • Pueden caer ramas y/o el árbol completo sobre los cacaos.